lunes, 16 de febrero de 2015

Un breve encuentro con la vejez...

Hola a tod@s!

De compras por un Shopping de la Capital, tuve el agrado de conocer a dos bellas personas… No estaban juntas, pero coincidimos al esperar transporte…
Una de ellas tenía el cabello con ese blanco intenso, aparentaba paz… la piel muy cuidada y una vista envidiable, muy simpática, se puso muy feliz de que le hablara…
Me contó que sale cada mañana a caminar, y cuando se entusiasma, llega tan lejos, que la vuelta caminando es impensable!, por eso se iba en ómnibus… Cuando le expreso mi beneplácito de que tuviera esa actitud y constancia por ejercitarse, me contó que ella siempre se cuidó y que disfrutaba las caminatas, las que hace años había empezado con un grupo de amigas, quienes fueron falleciendo, y ahora ella quedaba solita… aun así, le corté tratando de evitarle más nostalgia… es mejor estar siempre activa… sus ojos se cristalizaron, seguro alguna lágrima empujaba por salir… pero ella lo evitaba…
De pronto me contó que tenía noventa y dos años, que a su edad tendría que acostumbrarse a las despedidas… pero en cambio, parecía que cada una de ellas doliera más… Me sorprendió lo bien que se veía y no representaba la edad que tenía…
Acá se da vuelta la otra señora, que estando allí se mantenía a un costado… diciendo:
 -  Yo tengo noventa y cinco años… qué le parece?  - Se apuró en preguntarme…
Me parece increíble, le respondí apresurada…
Esta señora tenía el cabello teñido de color castaño, también muy arreglada, con un físico más pequeño y delgado que la primera, pero se notaba muy segura de sí misma, tampoco aparentaba la edad que aseguró tener…
Mirándolas a ambas les expresé:
Qué bárbaro, como cada vez se mantiene mejor la gente…(las que antes parecían abuelas a los sesenta, hoy podemos ver octogenarias que muy bien podrían verse como de sesenta)…

Y luego… me sorprendieron al unísono, casi gritando…
Qué va a ser bárbaro!!... esto asusta… da miedo!... me dijeron…
La soledad que se siente al llegar a viejos, ver los hijos que de vez en cuando te llaman ya que carecen de tiempo para ellas…
Una de ellas había enterrado recientemente a un bisnieto, quien había muerto en un accidente de tránsito,  algo que la terminó de desconcertar…
- Murió el y yo me quedé, me decía desconcertada… tal parece Dios se olvidó de mi, susurraba… Mientras la otra señora murmuraba que también ella estaba solita… Su único hijo se casó y se fue a vivir a Europa, y ella los veía un mes cada dos años… y tenía mucho miedo de morirse sin verlo, ahora que faltaba tan poquitos meses para que viniera…
Las tranquilicé… como pude las hice reír… les dije que estando tan bien conocerían a alguien que las acompañara en sus caminatas… y se fueron juntas, compartiendo el taxi…
De lo que fue un breve encuentro con la vejez, me dejó un sabor amargo…
Cuando la vida debería ser más calma, como cuando uno termina una jornada de arduo trabajo, y sólo quiere regresar a la paz del hogar… estas dos señoras se mostraban  muy bien externamente, pero en su interior, una gran angustia las invadía, convivía con ellas…

Que triste ver lo poco que se valora hoy en día a la gente grande!!…

No sé si una estúpida sociedad consumista, nos hace creer que con mandarle dinero a alguien ya nos merecemos el cielo…
Esas personas sacrificaron parte de su vida educando a sus hijos y ahora, con la excusa absurda del trabajo, no tienen tiempo de verlas, de escuchar sus reiteradas historias, de escuchar sus increíbles relatos…
A los chicos… qué se les enseña?
Van a todo tipo de cursos, aprenden idiomas, música, deporte, informática….
Y qué valores les estamos dando?... Los abuelos que vivieron en el siglo pasado tienen cosas realmente buenas para contarles, sólo decirles cómo era antes la vida…

Oh!... Me encantaba escuchar a mi abuela sus cuentos!...

Es una lástima… se que este post lo va a leer muy poca gente, porque no enseño como ganar dinero, o cómo gastarlo… sólo hablo de el valor que tiene dedicarle tiempo a los viejos… Hacer un plan de visitas que permitan que Todos modifiquen sus itinerarios, de modo que esta gente, que tuvo la enorme bendición de llegar a ser tan mayores, vivan rodeados de todos sus afectos hasta el ultmo momento de su vida…
Quien sabe si nosotros lleguemos a esa edad, y los que nos suceden hagan lo que aprendieron… sólo manden unos pesos para que no falte lo material…
Las cosas se hacen en vida… después no hay lágrimas que limpien nuestra conciencia…
Creo que vale la pena pensarlo y actuar, si es que estamos a tiempo…


Hasta la próxima!