lunes, 23 de febrero de 2015

Dos Minicuentos excepcionales... J. Bucay - A. Jodorowsky...

Hola a tod@s!
Esta semana les traigo dos minicuentos excepcionales…
El primero, de Alejandro Jodorowsky, llamado Ausencia…
El segundo, de Jorge Bucay, Tiempo Vivido…
Ambos con un gran mensaje…


Ausencia
– Maestro, ¿dónde está Dios?
– Aquí mismo.
– ¿Dónde está el paraíso?
– Aquí mismo.
– ¿Y el infierno?
– Aquí mismo. Todo está aquí mismo. El presente, el pasado, el futuro, están aquí mismo. Aquí está la vida y aquí está la muerte. Es aquí donde los contrarios se confunden.
– ¿Y yo dónde estoy?
– Tú eres el único que no está aquí.



                                                              Fuente: Microcuento de Alejandro Jodorowsky 


Tiempo vivido

Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como un buscador.
Un buscador es alguien que busca, no necesariamente alguien que encuentra. Tampoco es alguien que, necesariamente sabe qué es lo que está buscando, es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda…
Un día, el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. El había aprendido a hacer caso riguroso a estas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió.
Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó, a lo lejos, Kammir. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó mucho la atención.
Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadores; la rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada.
Una portezuela de bronce lo invita a entrar. De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles...

Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de este paraíso multicolor. Sus ojos eran los de un buscador, y quizás por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción…
Abdul Tareg, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra, era una lápida.
Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar. Mirando a su alrededor el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla, decía: Yamir Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas.
El buscador se sintió terriblemente conmocionado. Este hermoso lugar era un cementerio y cada piedra, una tumba. Una por una, empezó a leer las lápidas. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto.
Pero lo que lo conectó con el espanto, fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los 11 años… Embargado por un dolor terrible se sentó y se puso a llorar...

El cuidador del cementerio, pasaba por ahí y se acercó. Lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
– No, ningún familiar dijo el buscador.
– ¿Qué pasa con este pueblo?
– ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad?
– ¿Porqué tantos niños muertos enterrados en este lugar?
– ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente?
– ¿Qué los ha obligado a construir un cementerio de chicos?
El anciano se sonrió y dijo:
– Puede Ud. serenarse.
– No hay tal maldición.
– Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre.
– Le contaré...

Cuando un joven cumple quince años sus padres le regalan una libreta, como ésta que tengo aquí, colgando del cuello. Y es tradición entre nosotros que a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella:
A la izquierda, qué fue lo disfrutado y a la derecha, cuánto tiempo duró el gozo.
Conoció a su novia, y se enamoró de ella.
¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?
¿una semana?, ¿dos?, ¿tres semanas y media?
Y después, la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso
¿cuánto duró? ¿el minuto y medio del beso?, ¿dos días?, ¿una semana?
¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo?
¿y el casamiento de los amigos?
¿y el viaje más deseado?
¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano?
¿Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones?
¿horas?, ¿días?
Así vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos cada momento.
Cuando alguien se muere, es nuestra costumbre, abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba, porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido...





                                                           Fuente: Cuentos para Pensar de Jorge Bucay 

lunes, 16 de febrero de 2015

Un breve encuentro con la vejez...

Hola a tod@s!

De compras por un Shopping de la Capital, tuve el agrado de conocer a dos bellas personas… No estaban juntas, pero coincidimos al esperar transporte…
Una de ellas tenía el cabello con ese blanco intenso, aparentaba paz… la piel muy cuidada y una vista envidiable, muy simpática, se puso muy feliz de que le hablara…
Me contó que sale cada mañana a caminar, y cuando se entusiasma, llega tan lejos, que la vuelta caminando es impensable!, por eso se iba en ómnibus… Cuando le expreso mi beneplácito de que tuviera esa actitud y constancia por ejercitarse, me contó que ella siempre se cuidó y que disfrutaba las caminatas, las que hace años había empezado con un grupo de amigas, quienes fueron falleciendo, y ahora ella quedaba solita… aun así, le corté tratando de evitarle más nostalgia… es mejor estar siempre activa… sus ojos se cristalizaron, seguro alguna lágrima empujaba por salir… pero ella lo evitaba…
De pronto me contó que tenía noventa y dos años, que a su edad tendría que acostumbrarse a las despedidas… pero en cambio, parecía que cada una de ellas doliera más… Me sorprendió lo bien que se veía y no representaba la edad que tenía…
Acá se da vuelta la otra señora, que estando allí se mantenía a un costado… diciendo:
 -  Yo tengo noventa y cinco años… qué le parece?  - Se apuró en preguntarme…
Me parece increíble, le respondí apresurada…
Esta señora tenía el cabello teñido de color castaño, también muy arreglada, con un físico más pequeño y delgado que la primera, pero se notaba muy segura de sí misma, tampoco aparentaba la edad que aseguró tener…
Mirándolas a ambas les expresé:
Qué bárbaro, como cada vez se mantiene mejor la gente…(las que antes parecían abuelas a los sesenta, hoy podemos ver octogenarias que muy bien podrían verse como de sesenta)…

Y luego… me sorprendieron al unísono, casi gritando…
Qué va a ser bárbaro!!... esto asusta… da miedo!... me dijeron…
La soledad que se siente al llegar a viejos, ver los hijos que de vez en cuando te llaman ya que carecen de tiempo para ellas…
Una de ellas había enterrado recientemente a un bisnieto, quien había muerto en un accidente de tránsito,  algo que la terminó de desconcertar…
- Murió el y yo me quedé, me decía desconcertada… tal parece Dios se olvidó de mi, susurraba… Mientras la otra señora murmuraba que también ella estaba solita… Su único hijo se casó y se fue a vivir a Europa, y ella los veía un mes cada dos años… y tenía mucho miedo de morirse sin verlo, ahora que faltaba tan poquitos meses para que viniera…
Las tranquilicé… como pude las hice reír… les dije que estando tan bien conocerían a alguien que las acompañara en sus caminatas… y se fueron juntas, compartiendo el taxi…
De lo que fue un breve encuentro con la vejez, me dejó un sabor amargo…
Cuando la vida debería ser más calma, como cuando uno termina una jornada de arduo trabajo, y sólo quiere regresar a la paz del hogar… estas dos señoras se mostraban  muy bien externamente, pero en su interior, una gran angustia las invadía, convivía con ellas…

Que triste ver lo poco que se valora hoy en día a la gente grande!!…

No sé si una estúpida sociedad consumista, nos hace creer que con mandarle dinero a alguien ya nos merecemos el cielo…
Esas personas sacrificaron parte de su vida educando a sus hijos y ahora, con la excusa absurda del trabajo, no tienen tiempo de verlas, de escuchar sus reiteradas historias, de escuchar sus increíbles relatos…
A los chicos… qué se les enseña?
Van a todo tipo de cursos, aprenden idiomas, música, deporte, informática….
Y qué valores les estamos dando?... Los abuelos que vivieron en el siglo pasado tienen cosas realmente buenas para contarles, sólo decirles cómo era antes la vida…

Oh!... Me encantaba escuchar a mi abuela sus cuentos!...

Es una lástima… se que este post lo va a leer muy poca gente, porque no enseño como ganar dinero, o cómo gastarlo… sólo hablo de el valor que tiene dedicarle tiempo a los viejos… Hacer un plan de visitas que permitan que Todos modifiquen sus itinerarios, de modo que esta gente, que tuvo la enorme bendición de llegar a ser tan mayores, vivan rodeados de todos sus afectos hasta el ultmo momento de su vida…
Quien sabe si nosotros lleguemos a esa edad, y los que nos suceden hagan lo que aprendieron… sólo manden unos pesos para que no falte lo material…
Las cosas se hacen en vida… después no hay lágrimas que limpien nuestra conciencia…
Creo que vale la pena pensarlo y actuar, si es que estamos a tiempo…


Hasta la próxima!


lunes, 9 de febrero de 2015

Mantenerse activos siempre... ése es el secreto...

Hola a tod@s!

Siempre abocados a mantener la salud, no sólo física, sino también mental, es que nos referiremos hoy a un tema por demás importante…
Nuestra relación con los demás… no desde el punto de vista psicológico, aunque si se refiera a la convivencia con el resto de la gente…

Luego de los cuarenta años, todos tienen que afrontar nuevos hechos en sus vidas…
Algunos, lo afrontan en familia, otros solos… lo cierto que en su mayoría a esa edad los hijos ya están creciditos y la casa ya no suele tener el mismo ritmo… La mujer, por lo general, ha visto y sufrido más estos cambios, ya que ha postergado su realización personal para abocarse a la familia, a sus hijos… Aunque no lo crean siguen habiendo mujeres así…
En este mundo moderno y muy poco compasivo, en los mejores casos en que una mujer decide formar una familia, cuenta con el enorme apoyo de su pareja, quien se encarga del trabajo externo…
También hay que tener en cuenta que hoy en día, con los adelantos que hay, ya no se ven aquellas ancianitas frágiles por la calle… Hombres y mujeres tienen un aspecto más radiante, se cuida mucho el aspecto físico, y al mantenerse a tono con los nuevos cambios, la salud, en general, se puede mantener… Hoy vemos que la tecnología también es bien aceptada por la gente grande…
Acá radica un enorme dilema… cerca de los cincuenta años, muchos están trabajando, ya que se es grande para algunas cosas, pero aún no para jubilarse…

Cómo funciona un régimen de trabajo asalariado, si siempre se pide gente joven?

En un mundo de cambios constantes, mientras en otras sociedades orientales, se encargan de venerar a los mayores, los occidentales, latinoamericanos, ven esta etapa como de descarte, tiempo de renovar plantillas, le llaman…
Con eso que se consigue?... Por supuesto, pagar menos salario, mostrar caras frescas, nuevos bríos… cosa que me parece bien… siempre y cuando no sea por el despido masivo de gente grande…
Esta gente que ha trabajado más de veinte años en la misma empresa, sacrificando y aportando todo lo que tenía por ese empleo, hoy se queda en la calle… Con seguro, me dirán?
Si, pero ir a cobrar un seguro por desempleo puede afectar, y mucho, a una persona…
Me refiero a que ya es duro para algunos afrontar el retiro cuando cumplen la edad de jubilarse, cuánto mayor debe ser afrontar un cambio de empleo!!
Lo peor de todo esto, es que teniendo ya sus años, nadie los contrata, y ahí vienen las depresiones y los desánimos…

Por ello hoy vamos a pensar…

Los que tenemos la dicha de tener un empleo, seamos precavidos… veamos las posibilidades que la vida nos vaya mostrando…
Algunos, aprovecharán para hacer ese curso de pintura que siempre quisieron… así venderán sus obras a los turistas… Otros sacarán sus mejores dotes de vendedores y harán una especie de venta de garaje, con todo lo que ya no usen… tal vez la solución esté en la cocina… para los que manejan el arte culinario, hacer los que les gusta y ya de paso ganar algún dinerillo…

Lo importante es no decaer…

La verdad, he visto gente echarse al abandono, cuando en realidad, podrían hacer algo que en verdad les agrade, y puedan demostrar que sin importar la edad, hasta el fin de nuestros días, siempre tendremos cosas nuevas por regalar a los demás… eso no sólo los mantendrá ocupados y activos, eso también es saludable… y podremos seguir en contacto con otras gentes, algunas con igual situación, y ya no estaremos solos... y seguiremos siendo útiles a la sociedad que pertenecemos…

Todos tenemos algo para dar…
No te quedes quiet@...
Mantenerse activos siempre... ése es el secreto...


Hasta la próxima!!



lunes, 2 de febrero de 2015

El Amor Verdadero...

Hola a tod@s!

Qué es el amor?...
Me refiero a ese sentimiento que se siente por una persona en especial… el amor de pareja…
Nos pasamos gran parte de nuestra juventud esperando a quien consideramos nuestro príncipe azul… nuestro hombre ideal…
Pero de pronto, llega alguien con ese disfraz, y le entregas todos tus sueños… pones toda tu esperanza en esa relación, sin saber que sólo es un gran acto, de algún frustrado actor…
Cuando caes en la cuenta… te sientes dolida, tan decepcionada… y recogiendo tus pedazos… te vistes de guerrero… utilizas tu armadura… ya jamás volverás a creer… te dices…
Miras a tu alrededor, y el noventa por ciento de tus amistades, han pasado por lo mismo…
Entonces comienzas a convencerte que el verdadero amor, ése que todos anhelamos, sólo existe en las novelas…

Hablando con mi madre… (hoy que soy una mujer felizmente emancipada)… me cuenta la historia de mi abuelo, (su padre),…

-          En aquel entonces, la gente sabía lo que quería… Mi padre,  – me dijo, conoció a mi madre en el pueblo… venían de diferentes realidades sociales… ella, hija de un prestigioso asendado… él, un hijo ilegítimo que trabajaba de niño para mantener a su madre y hermanos…
-          De pronto se vieron… sus increíbles ojos azules se clavaron en la figura de aquella elegante muchacha…
-          Ella, quedó muda y temblorosa…
-          Allí mismo intercambiaron un par de palabras, pero era suficiente para saber que ya nada podría separarlos…
-          Cuando mi abuela le contó a su familia, del encuentro con aquel apuesto trabajador, los padres de ella reaccionaron muy mal, encerrándola en su dormitorio hasta ver a que parte de Europa la mandarían a estudiar, y ya de paso, se olvidaría de ése don nadie…

-          Ella, ayudada por María, el ama de llaves, pronto descubrieron la forma de mandarse mensajes con el afortunado muchacho…, y claro, programar verse cuando María estuviese presente…
-          Pasaron dos semanas… la fecha del viaje ya estaba fijada, fueron hasta el dormitorio de la niña… y un frío intenso corrió por los padres de ella al ver que se había escapado…
-          Dejando una escueta carta que decía: - Me voy con el amor de mi vida… los quiero, F.
Mi abuelo había pasado por su estancia, montando su viejo tordillo, y se había llevado en ancas, a la que fuera  el eterno amor de su vida…
Juntos vivieron cada problema, cada alegría, compartiendo todo, trabajando ambos para sacar adelante su humilde morada… Pobre de riquezas materiales… porque felicidad sobraba…
Ella falleció primero… cuatro hijos y un marido la lloraron…
Él jamás volvió a enamorarse… sonreía sólo cuando algunos de sus nietos le recordaban el rostro, de la que fuera, el gran amor de su vida…

Después de escuchar esto, que hasta ahora desconocía, sólo me queda la impresión de que el verdadero amor, existe… no es pasión juvenil… no es atracción física… es la complicidad de dos seres que deciden compartirlo todo… luchando por ello hasta el final de sus vidas…


Hasta la próxima!!